miércoles, 18 de enero de 2017

GAIA







 ¡Y se hizo la Luz! ¡Zas zas zas, relámpagos y truenos en las entrañas! Todo el cascarón se resquebrajó, y la Luz escapó rápidamente llenándolo todo a su paso. ¡Zas zas zas, y los pajarillos trinaban de alegría! ¡y hasta las lagartijas emitían sonidos risueños! ¡Oooh qué esplendor tras las tinieblas! Qué derrame de satisfacción en todas las miradas, en cada latido de la Unidad y en los multimundos de la existencia. ¡Nada se pudo escapar a la claridad! todo se hizo visible y así es. Penetró un rayo por el cielo, luego otro por la carne, otro más por la tierra, hasta llegar a los más oscuros escondites del miedo ¡Nada se pudo escapar al elixir innombrable! ¡Alegría, alegría en los corazones de todos los Seres!

 Todo cobró Vida en un sólo momento. Los sonidos, los sabores, los olores, las visiones, las texturas..... ¡todo estaba presente en las percepciones de cada uno! Los pensamientos y las reacciones perdieron su poder instantáneamente, para dar paso a una Mente Multidimensional y a un Corazón Superior. Ambos anclados en la Maestría del que vive totalmente consciente. Del que fluye, dejando que la sabiduría lo envuelva en cada momento, con sutiles formas nítidas y cambiantes.

 No pudo ser de otra manera, no podrá ser de otra manera, porque siempre es tal como es. Vivimos un sólo momento siempre y de ninguna manera vivimos muchos momentos. Esos muchos momentos, pertenecen a nuestra memoria, la cual también hace acto de presencia una sola vez. En el Ahora. Sólo se vive un sólo instante, continuamente un sólo instante. Así es. Sólo escuchas un solo latido y no muchos. Sólo ves una sola imagen y no muchas. Sólo sientes una sola vez. Una sola vez, siempre.

 Inocentes como bebés, que se muestran completamente abiertos a la realidad que se les presenta. Sin juicio alguno. Entregados a la Vida, sin arrepentimiento. Amándolo Todo, sin razón ni intención alguna. Comunicándose con una sonrisa, con un gritito o con un llanto, pero sin imagen en la mente ni verbo en los labios. Sin separar nada. Puros y enraizados en el Espíritu viviente. Así, sencillos y sabios en la sencillez. ¡Bebés, somos como bebés!

 Porque ya no encontramos la cordura en lo que consideramos la perfección, ni  vemos la locura de lo que consideramos imperfecto. Ya se acabó, porque eso en sí mismo es demencial. La Verdad se filtra por el pecho para mostrarnos el delirio de los polos opuestos y nos invita a ir un paso más allá de ellos, donde todo se vislumbra desde las nubes, como un espléndido tapiz completo, como la verdadera perfección del Todo desde una perspectiva expandida. Ya se acabó la lucha invisible. Se acabó, querido Planeta. Querida Gaia, madre y guardiana incansable. Todas tus heridas serán sanadas por los que te las causamos. Tus propios retoños.

 ¡Y se hizo la Luz!



Documental "Mentes Brillantes.
En Busca de la Felicidad."







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domingo, 8 de enero de 2017

ESPAVO


 Un ciclo está llegando a su fin. El más largo que mi memoria celular puede recordar. El más pesado y el más real de todas las ilusiones. Aquí en la Tierra, una y otra vez, una y otra vez, una y otra más.......castigo, venganza, llanto, desesperanza, abandono, rechazo y soledad. Dolor, dolor en el Alma. Un ciclo está finalizando y a lo que tanto me agarré desesperadamente, ahora, está mostrando su cara más dulce. Comienzo a despegar las alas y a volar por encima de todo el sufrimiento. Más alto, más ligera, más suave. Vuelo y vuelo sin saber cuál será mi siguiente destino, pero sabiendo que todo está bien, siempre está bien. Y no llevo conmigo nada, es por eso que puedo abarcar cualquier cosa.

 Son tantas veces las que me he rechazado a mí misma, al mismo tiempo que he rechazado al mundo que me rodea. Han sido tantas las heridas en mi pecho, tanto el estupor en mi mente. ¿Acaso alguna vez, he podido dejarme ser enteramente y liberar todo el odio que reprimía en mi interior? ¿Acaso sabía yo que no era nada de lo que creía ser? que no era ni la vergüenza, ni la vanidad, ni la deshonra, ni el egoísmo, ni la envidia, ni la tragedia, ni nada que me haga sentir mal. ¿Acaso tenía yo ojos para ver lo indivisible u oídos para oír lo inaudible, o acaso sentimiento para sentir lo intangible? Yo no sabía que sencillamente tengo que permitirme Ser, completamente amando el contenido que se presente en este disfraz de humana. Abriéndome sin esfuerzo ninguno. Y es que nada realmente valioso se me pudo mostrar nunca, porque siempre busqué mi propio valor fuera de mí misma, donde jamás se puede hallar. El mí misma, la Presencia sin forma.

 Preguntar es muy de humanos, responder es más allá. Pensar es muy de humanos, sentir es más allá. Temer es muy de humanos, amar es más allá. Mirar es muy de humanos, ver es más allá. Oír es muy de humanos, escuchar es más allá. Tocar es muy de humanos, sentir es más allá. Hacer es muy de humanos, Ser es más allá.

 ¿Soy consciente? Sí, Yo lo Soy.

 ¿De qué Soy consciente? De la Conciencia que Soy, completamente despierta y viva.

 ¿Qué Soy? Conciencia sin forma.

 ¿Cómo Soy? Sólo con el Silencio te puedo responder.

 ¿Para qué Soy? Ni para Nada, ni para Todo. Uno.

 ¿Por qué Soy? Porque no puedo dejar de Ser.

 ¿Cuándo Soy? Siempre. Continuamente. Ahora.

 ¿Dónde estoy? En ninguna parte y en cualquier lugar. Eternamente Presente.

 ¿Con quién estoy? Con nadie más.

 YO SOY








 No es el cerebro, repleto de conocimiento, lo que trae la realización interior. Es la fuerza electromagnética del corazón, lo que permite a la plenitud reaparecer. Es esa plenitud la que te recuerda que eres el Creador de todas tus experiencias. Es ésa la fuerza invulnerable que invita al campo de la Conciencia a rodearte de Verdad, con incontables posibilidades de transformación mental y física. Abre las puertas de par en par, para que la inteligencia infinita de la Fuente Creadora pueda atravesarte suavemente y envolverte con la Luz del poder infinito. Ábrete al Amor Incondicional y deja que tu corazón, el más poderoso de todos tus órganos, recuerde a este magullado mundo, la Unidad que conecta y equilibra a todas las cosas. La Sabiduría no yace en ningún lugar del cuerpo. La Sabiduría flota constantemente en el Ahora de la realidad tri y multidimensional, y necesita espacio para poder introducirse por la forma física de cada Ser humano. La llave para crear espacio, es el silencio interior y la puerta por donde se filtre la Sabiduría Divina, se encuentra en el corazón. Y lo más grandioso es que tú eres esa Sabiduría y que tú eres quien se despliega por cada rincón de tu fisionomía y más allá, como la Conciencia Una omnipresente. El corazón es un órgano sensible y muy poderoso, que necesita del Amor desinteresado para poder reabastecerse del campo vibratorio que conecta, alimenta, estabiliza, transforma y purifica a cada átomo que compone la existencia. 

 Los físicos por fin lo reconocen. Las estructuras materialistas tan limitantes, por fin están comenzando a resquebrajarse. Una nueva y radiante humanidad está llegando. Aquí y Ahora. 







 - "Luz del Verano" con Joe Dispenza, Bruce Lipton y Gregg Braden. Tres Científicos enamorados de Ser (Conferencia redactada)  https://arcturusmihogar.blogspot.com.es/2016/07/kryon-panel-de-tres-cientificos.html  



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miércoles, 28 de diciembre de 2016

NACIMIENTO







 Hace mucho. mucho tiempo, en un lejano reino perdido entre las montañas, reinaba un rey y una reina sin reinado. Ni exuberantes ropas, ni sirvientes, ni castillo. Tampoco plata ni oro, tampoco príncipes ni príncesas. Todo el pueblo y su reyes, cohabitaban en continua armonía. Cubrían sus necesidades básicas en paz, sin prisa ni obligaciones, pues al estar entregados a la Vida, sabían (sin saber) qué se requería de cada uno de ellos en cada momento. Ni más ni menos, ni peor ni mejor. En este reino tan particular, la balanza estaba equilibrada y la cordura era una expresión natural del Alma. Todo se repartía desde el sentimiento certero del Amor y por lo tanto, cada uno de sus habitantes (incluidos los reyes) poseía lo que realmente necesitaba. La necesidad no se entendía desde <el bien y el mal>, sino desde la sabiduría suprema de la Presencia, que otorgaba a cada cual, la experiencia perfecta para su evolución interior.

 Sólo tres reglas yacían escritas en el corazón de aquella civilización: Dar, Aceptar y Disfrutar. Caminaban cada día enfocados en el presente, asegurándose así, en no perder jamás de vista la belleza de la Vida. Los libros de la escuela, estaban escritos en la mismísima experiencia de los niños y el trabajo, descansaba en la alegría de Ser, sin verdaderamente hacer. Y entonces, ¿por qué había de haber reyes? por que el rey y la reina, eran los ancianos más viejos de todos y todas, y por lo tanto los más ricos de Espíritu. Su descendencia, no consistía en la <sangre azul>, sino en la edad más avanzada de entre todos los habitantes. No importaba su historia personal, no importaba su apariencia, tampoco si formaban pareja o no. Lo que allí prevalecía para escoger a un rey y a una reina, era todo un silencioso recorrido existencial que iluminaba al Espíritu de consciencia. Ellos eran la señal sagrada, que indicaba el camino más simple de vuelta a Casa.

  Pero cierto día, llegó al reino un hechicero con aspecto de anciano. Vestía una pulcra túnica color plata y cargaba con una gran olla bañada en oro. Sus pasos eran pesados como el plomo y sin embargo, su envergadura no era más ancha que la de una escoba. Su aspecto intelectual dejaba tras de sí un hedor hipnótico, que casi todos pudieron sentir nada más llegar. Colocó su gran oya dorada en medio de la plaza y con perspicacia, comenzó a entonar un extraño cántico al mismo tiempo que preparaba un copioso brebaje llamado <La Pócima del Tiempo>  "¡¡Bla bla bla, qué hermoso es hablar! ¡Bla bla bla qué grandioso es pensar! Tooodo lo entiende la mente, toooodo lo resuelve y de toooodo se apodera, para mimar a su anfitrión ¡Bla bla bla, acércate y lo comprobarás! Ven dulce humano, no te arrepentirás ¡Bla bla bla!...." Poco a poco aquel sonido tan embaucador fue conquistando los oídos de aquellas personas, que se iban acercando movidos por una arrolladora curiosidad. El hechicero lanzaba monedas al aire, indicando en sus canciones lo mucho que se podía conseguir con ellas. Los reyes, envueltos por el intenso poder de la Conciencia, comprendieron en lo más profundo de su corazón, que la nueva etapa para sus congéneres había llegado y que era necesaria para avanzar en el juego de la vida. De esta manera, fueron testigos silenciosos de como cada habitante de la ciudadela, iba sucumbiendo a la demencia de aquella pócima. Sedientos, bebían sin cansancio hasta quedar atrapados en las historias del hechicero que se repetían unos a otros sin parar. Lo examinaban todo, lo deducían todo, lo adivinaban todo.....o al menos eso es lo que creían. La totalidad del presente, quedó rápidamente fragmentada por el pensamiento compulsivo y comenzó la lucha por la supervivencia de individuos separados entre sí.

 Tras varios días bebiendo La Pócima del Tiempo, los habitantes comenzaron a perder cada vez más el sentido de la realidad y calleron en un profundo sueño, sobrevalorando el mundo y buscando en él los placeres prometidos. Entonces buscaban, pero tan pronto como encontraban, todo lo perdían y comenzaron a temer. Poseídos por el miedo, fueron a exigir una pronta solución a los reyes "¡Ayudadnos sabios consejeros, tenemos sed y hambre, y nada calma nuestra angustia!" a lo que la reina contestó "Recordad, que la angustia que cargáis debéis soltar, para poder agarrar el pan y la jarra con agua" Pero el pueblo se sublebó, tomando estas palabras como indiferencia hacia sus deseos. Fue entonces cuando el hechizero aprovechó la oportunidad que había estado esperando y en alta voz pronunció: "¡Pueblo culto y menesteroso, yo soy quién os entregó este brebaje de los placeres del tiempo y por lo tanto, yo seré quien se resposabilice de vuestra angustia, de vuestra sed y de vuestra hambre! Así soy yo de misericordioso. Pero antes, juradme lealtad y deshechad a todo aquel que no lo haga, pues obstaculizará mi camino para conseguir vuestra salvación."

 Y fue así, como se edificó un castillo para el "salvador", repleto de riquezas y obediencia. Fue así, como la Verdad fue desterrada, así como a los portadores de ella, pues por locos y traidores fueron tomados. Fue así, como a la locura se la llamó cordura, y a la cordura, demencia. Fue así, como aquellos humanos olvidaron el único lugar donde se halla la alegría, para morir en la mente y en su necia infelicidad. Aquí y Ahora.

Fin.







- Un Llamado al Despertar Masivo para la Humanidad http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia2/ciencia_consciousuniverse698.htm



 No te creas ni una sola palabra de nadie. No te creas ni una sola palabra de ti mismo. Nunca. No te creas absolutamente nada y sólo así, podrás escuchar verdaderamente. Entrégate totalmente a las experiencias y a todo lo que se desenvuelve en ellas, tanto internamente como externamente. Pero así como las dejaste entrar, déjalas también marchar. Sigue caminando, sigue observando desde el corazón, siempre muy atento. Nada es real. Ni la luz ni la oscuridad. Nada lo es. Si vives constantemente desde esta única Verdad, comenzarás a recordar. Yo Soy.


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